Huevo a la plancha
Cómo se hace

Huevo a la plancha

Muchas personas piensan que comer huevos es dañino para la salud, ya que se cree que inciden sobre los valores de colesterol en el cuerpo. Sin embargo, estudios actuales demuestran lo contrario, afirmando que consumiendo moderadamente este alimento, obtendremos los nutrientes necesarios para llevar una vida sana.

Realmente es la grasa la que altera el colesterol en la sangre, específicamente las saturadas, que se localizan en los lácteos enteros (queso, leche, yogurt), además de algunas carnes y también las grasas trans, localizadas en golosinas (empanadas, galletas, tortas).

Huevo a la plancha

Comer uno o dos huevos diarios no aumentan la posibilidad de contraer enfermedades del corazón, por el contrario, cuenta con nutrientes que ayudan al funcionamiento cardiovascular y del cerebro, uno de ellos es la colina, que ayuda al funcionamiento del metabolismo y disminuye la homocistenia.

Un huevo contiene solo ochenta calorías, además tiene proteínas, colina, hierro y también zinc, nutrientes localizados principalmente en la yema. Además un solo huevo, aporta unos seis gramos de proteínas a nuestro cuerpo, contribuye a la formación de los tejidos musculares, a la formación de las células, las cuales dan vida a nuestro sistema inmunitario.

Además en la yema del huevo, están presentes nutrientes como la luteína y la zeaxantina, que son carotenoides, los cuales se consideran antioxidantes y ayudan a evitar los daños en la vista. El consumo de huevos en las embarazadas, ayuda a la formación del feto y su sistema nervioso.

Preparar un huevo es bastante sencillo, y existen diversas formas para hacerlo, una de las mejores es huevo a la plancha, para lo cual vais a necesitar:

  • Un huevo
  • Una cucharadita de aceite (preferiblemente de oliva).
  • Sal, también podéis añadir pimienta si es de vuestro gusto.

Para preparar vuestro huevo a la plancha, vais a verter el aceite sobre una sartén antiadherente o una plancha, untándolo en toda la superficie con la ayuda de un pincel o un papel de cocina.

Luego vais a poner a calentar vuestra sartén o plancha, a un fuego medio. Una vez que se encuentre caliente, añadid el huevo y dejad hasta que veáis la clara bien cocida, de un color blanco. Si es de vuestra preferencia podéis voltear vuestro huevo para que la yema se cocine un poco.

Por último vais a añadir una pizca de sal y pimienta, si lo deseáis y ya está listo para servir.